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Jesús, el trabajo y tú

photo-1476305803567-982a390e3b0eA casi a todos nos gusta que nos visiten, pero el ambiente se pone tenso cuando las visitas llegan justo a la hora de limpiar o cuando vamos de salida. Según lo que me enseñaron, el protocolo dice que cuando te visiten debes servir un jugo con galletitas, sentarte a conversar por unas horas y al final, evitar que la visita lleve el vaso a la cocina. Hacerlo un día está bien, pero todos los días dar estas atenciones sería incomodo si pensamos que tenemos que trabajar.

Imagina ahora que tengas que llevar a esa visita a tu lugar de trabajo. ¿Qué harías? ¿Le pedirías que trabaje contigo o dejarías tus compromisos por atenderla?

Con esto en mente, quiero que pienses en tu relación con el señor. ¿Es el señor Jesús una visita que atiendes un momento en la mañana y luego lo despachas para ir a trabajar  o  es un compañero de trabajo, parte de tu equipo, tu socio en los negocios? Si es lo último, ¿cómo te comportas en el trabajo sabiendo que Jesús está contigo en ese lugar?

Aprovecho para mencionar algunos comportamientos y malos hábitos que debemos de evitar en el trabajo (y en la vida):

Perder el tiempo: trabajar con distracciones que te impiden hacer tus tareas, como el uso del celular por el chat de whatsapp, entrar a Facebook  o  simplemente navegar perdiendo el tiempo. Evitemos usar las horas de trabajo en asuntos de entretenimiento y más aún cuando tenemos cosas por hacer.

Impuntualidad: no es que sea estricta con las horas de trabajo, no soy de la generación X, entiendo que vale más los resultados, pero creo en la responsabilidad y el respeto de las normas. Organizar nuestra rutina de vida nos permitirá llegar a tiempo.

Incompetencia: varios personajes bíblicos se caracterizaron por sus habilidades, sabiduría y superación. Nosotros deberíamos seguir su ejemplo, ser un José o un Daniel, los mejores en todo lo que hagamos.

Malas relaciones: cuidar nuestras relaciones en el lugar de trabajo es un deber primordial porque ¿cómo hemos de predicar a otros cuando no nos llevamos bien con ellos?

No robaras: es un mandamiento muy poco entendido, pero además de lo que ya sabemos, el uso escondido, indebido y el mal uso de los materiales y recursos que tenemos a nuestro alcance en el lugar de trabajo, es una violación a este mandamiento.

Chismografía: argumentaré poco, creo que es obvio lo que dice Proverbios 16:28: “El hombre perverso levanta contienda, y el chismoso aparta a los mejores amigos”. Eso también aplica en el área laboral.

Jesús, el trabajo y tú tienen una relación muy estrecha. Vela por ella. Por eso mis recomendaciones finales:

*Sé un buen samaritano en tu equipo de trabajo.

*Comparte y come con los pecadores; Jesús lo hacía (Lucas 15: 2).

Ve con Cristo al trabajo, comparte con Cristo tu trabajo, deja que Cristo te ayude en el trabajo y serás competentemente bendecido.

 

Anabel Luciano

 

 

 

 

 

Lic. Anabel Luciano                                                                                                                                                                  

Recursos Humanos, Orientación Profesional y Conferencista

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