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Los riesgos de consumir carne de cerdo

En el ámbito de la salud, los seres humanos solemos correr grandes riesgos por causa de nuestra alimentación. Como seres racionales –aunque razonamos poco en lo que a nuestra alimentación se refiere– deberíamos analizar los riesgos a los que nos exponemos cuando ingerimos, por ejemplo, carne de cerdo. Nos vendría bien conocer lo perjudicial que resulta el consumo de dicho producto, las enfermedades que genera y el impacto perjudicial que tiene sobre nuestra salud. Aunque la carne de cerdo es muy demandada en todo el mundo, paradójicamente es uno de los productos más reprobados por los profesionales de la salud.

En este artículo haremos referencia a tres riesgos que corremos al consumir carne de cerdo.

El riesgo de los microorganismos patógenos

Las investigaciones sugieren que la carne de cerdo puede ser muy dañina para nuestra salud por la contaminación con bacterias que provocan enfermedades. La revista Consumer Reports publicó en enero del 2012 un estudio que afirmaba que, de doscientas muestras que fueron estudiadas, el sesenta y nueve por ciento de la carne de cerdo estaba contaminada con Yersinia enterocolitica, una bacteria que causa fiebre y enfermedades gastrointestinales, diarrea, vómito y dolor estomacal.

Dicha investigación también encontró salmonella, Staphylococcus aureus, o Listeria monocytogenes, en un siete por ciento de las muestras. Y el once por ciento tenía esterococos, es decir, contaminación fecal.

Además, no hemos de pasar por alto que la carne de cerdo ha sido señalada como un medio de transmisión del Taenia solium y Trichinella spiralis, parásitos que se alojan en el cerebro, en los músculos y en otros órganos del cuerpo, y pueden causar daños irreversibles a la salud del consumidor.

El riesgo de los residuos medicamentosos

Los productos veterinarios son utilizados en la producción pecuaria para tratar enfermedades, mantener la salud del ganado, aumentar su crecimiento, reducir el contenido graso e incrementar el porcentaje magro y bajar los costos de producción.

El uso de antibióticos y anabólicos en la crianza y producción de la carne de cerdo, constituye un riesgo para el consumidor de ese producto, puesto que también consumiría los residuos medicamentosos que permanecen en la carne.

De acuerdo con las investigaciones de Consumer Reports, las muestras de carne de cerdo contienen distintos niveles de contaminantes. Más del veinte por ciento de las muestras contenían ractopamina, un medicamento que se usa como aditivo para aumentar el crecimiento y el desarrollo muscular del animal.

La Autoridad Europea para la Seguridad de los Alimentos (European Food Safety Authority, EFSA) es una agencia de la Unión Europea (UE), establecida en 2002. De acuerdo con la EFSA, el efecto metabólico de la ractopamina es similar en cerdos, bovinos, animales de laboratorio y en seres humanos. Es un cardioestimulador, y dentro de los efectos que provoca se encuentran la constricción de los vasos sanguíneos y la taquicardia.

Así que, el mal uso de esta sustancia para el engorde de animales, puede aumentar en los consumidores del producto porcino los riesgos de padecer calambres, temblores musculares, hipertensión, debilidad, náuseas, agitación, taquicardia, arritmia e hiperglucemia.

El riesgo del alto contenido en grasa

La llamada carne magra del cerdo, también es rica en grasa, ya que todas las células del cerdo acumulan grasa intracelularmente. Esta característica no la tienen los demás animales. Por ejemplo, cuando se pone un pedazo de la carne de cerdo en la plancha, esta se freirá en su propia grasa. De ahí que su consumo genera exceso de calorías, obesidad, colesterol y arteriosclerosis.

Sin embargo, muchos se estiman capaces de convivir con el riesgo, sin preocuparse en lo más mínimo del daño que la carne de cerdo le acarreará a su salud. Parecen estar prestos a pagar un precio por adquirir enfermedades que menguan la calidad y los años de vida.

El consumo de cerdo es tan dañino que incluso la misma Biblia lo prohíbe. Así lo expresa Deuteronomio 14: 8: «El cerdo, porque tiene pezuñas partidas pero no es rumiante. Deben considerarlo impuro. No coman la carne de estos animales ni toquen sus cuerpos muertos».

No es necesario arriesgar nuestra salud consumiendo un producto que todo indica que es bastante riesgoso. Será más sabio, proponernos recibir los beneficios de un mejor estilo de vida, no corriendo riesgos calculados, sino llevando una alimentación más saludable.

Dr. Wilfredo Ruíz Méndez

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